Desde muy chica, Johanna Wilhelm asistió a talleres de pintura, de cerámica, de cocina, de todo un poco. Cuando terminó el colegio, se inscribió en la carrera de Diseño Gráfico y, de a poco, se fue relacionando con materiales de todo tipo.

El papel apareció de casualidad: una amiga se fue de viaje y, como regalo, le trajo un bisturí de corte que Johanna sigue usando hasta hoy. “Enseguida empecé a practicar y a calar y, de a poco, encontré un lenguaje que me resultó natural: un universo de papel”.

Así, además de desempeñarse como diseñadora gráfica, hoy Johanna es reconocida por sus trabajos en paper-cut. Hizo campañas de ropa, proyecciones en vivo, instalaciones, muestras y, junto a Eloise Alemany, editó un genial libro de cocina para chicos con ilustraciones realizadas en paper-cut: Amarillo limón el Sol.

Con tus creaciones ilustraste Amarillo limón el sol. ¿Qué te gusta de ver tu trabajo en un libro?
Ese proyecto fue muy enriquecedor para mí, que empecé a estudiar cocina cuando tenía 12 años. Cuando Eloise Alemany, la autora, me convocó para que ilustrara el libro, me emocionó pensar en los chicos que iban a cocinar frente al libro. Desarrollé las ilustraciones como si estuviese cocinando realmente, cortando los ingredientes uno por uno e imaginando cómo podían quedar. Además, a través de los libros puedo compartir con muchas personas el trabajo que realicé. 

¿Cuál fue la primera historia que leíste (o te leyeron) y te marcó?
Un libro que me marcó mucho fue Mi planta de naranja lima. Lo tendría que volver a leer hoy para ver qué recuerdos de aquel momento vuelven a mí.

¿Qué característica de niña conservás?
Soy la misma niña de siempre, la que se interesó por la cocina, por la pintura, muchos años atrás. Soy la misma, siempre curiosa y lista para aprender.

¡CONSEGUÍ AMARILLO LIMÓN EL SOL ACÁ!